Definitavemente Bogotá es un Distrito Ciclero. Desde que tengo memoria he disfrutado de la ciclovía y no soy el único que reconoce su valor. Grandes ciudades han adoptado su propia versión. Los Ángeles tiene la CicLAvia; Rosario en Argentina tiene su Calle Recreativa; en San Francisco se conoce como Sunday Streets y mis fuentes (sí, tengo fuentes secretas) me dicen que pronto se pasará una propuesta para replicarla en Washington D.C. (pronto otro Distrito Ciclero). Como estos hay muchos otros ejemplos en EE.UU., Sur América y Europa.

Aparte de la ciclovía el movimiento diario en cicla no es ajeno a los cachacos. Todos los días podemos ver repartidores de carne sobre sus particulares caballitos de acero portando sus distintivos uniformes blancos y botas machitas.

También tenemos a los jardineros fieles que viajan largas distancias con sus herramientas para embellecer la flora de las residencias.

Aunque hace un tiempo no las veo, estoy seguro que todos se acuerdan de esas vallas con el diagrama de un ciclista y el mensaje “protéjalo, puede ser su hijo” (les debo esta foto).

Esta constante exposición a ciclistas hace que en Bogotá se respete al ciclista mucho más que en otras ciudades del mundo que son más avanzadas que nuestra caótica capital.

Pero eso no quiere decir para nada que seamos modelo de cultura ciudadana, esto es lo que nos falta. Al señor conductor para que no nos tire el carro encima en los cruces; al peatón para que tenga presente cuando camina cerca de una cicloruta y no se meta repentinamente en ella y; al ciclista, para que cuando ande por las mismas recuerde que está sobre un andén donde priman los peatones. Estos, por sólo nombrar unos pocos ejemplos.

Los más de 350 kms de ciclorutas que muchos aún desaprovechan fueron ejemplo, internacional y nacional, de desarrollo. Sí señores, fuimos ejemplo. Tratemos de no ser tan olvidadizos e intentemos recuperar ese orgullo perdido (como la campaña de Club Colombia).

Por mi parte, soy frecuente usuario de la bici, ya sea en ciclorutas o en la calle compartiendo la vía con los carros. Este es el aspecto de la cultura ciclera que pretendo promocionar desde este pequeño rincón del Internet. 

Me cuesta trabajo entender que con los trancones de esta ciudad la gente siga empeñada en encerrarse en sus carros. Aunque quiero dejar claro que no le tengo bronca a los vehículos particulares. Lo que sí me molesta es que a pesar de la zonificación capitalina los rolos siguen con esa actitud tan cómoda de ir en carro a  panaderías o droguerías (que usualmente están a menos de 7 cuadras de la casa) y además deciden estacionar al costado de la calle mientras hacen su compra  empeorando así los molestos trancones. 

Hombre, dejen ese hábito tan “cómodo” que en realidad es bastante incómodo. Aprendan a caminar por las calles, a rodar por las ciclorutas y verán que dejan de tener y causar tantas rabietas y su amor por Bogotá crecerá. Tampoco quiero parecer un radical, pero sí quisiera hacerles entender que hay más opciones. Obviamente la que quiero promocionar es la bici. La mejor para distancias cortas (alrededor de 5 kms), la más amigable con el medio ambiente y la más querida con el bolsillo.

Espero, por medio de este blog, animar a más gente a movilizarse en bicicleta todos los días que puedan, no sólo los fines de semana en la ciclovía. Quisiera hacer crecer más este Distrito Ciclero que conocemos como Bogotá.

Hasta la próxima!!

  1. theturningwheels posted this