
Presento en sociedad a mi “nueva” hembrita, la Benotto Modelo 800. Digo “nueva” porque en realidad es de segunda mano y con algo de recorrido. Manufacturada entre 1981 y 1985 en México, es una verdadera vintage. El cuadro es el típico doble diamante, a mi parecer el más clásico, simple y elegante de todos. Este modelo es conocido como “semi ruta”. Llevo cuatro meses usándola prácticamente todos los días y cada día la quiero más. Llegó a mí un poco raspada y con algunos achaques, pero son marcas que le dan personalidad. De hecho se ha mantenido bastante bien para ser una treinta-añera.

El dueño anterior la tenía olvidada. No la montaba. La pobre estaba desesperada y me atrevo a decir, hasta ganosa. Coqueteó conmigo varios días hasta que sucumbí a la tentación y me la llevé a la casa. Así se veía la primera vez que entró. Sillín azul y manubrio de pista con cubierta azul y blanca.
Opté por cambiarle el manubrio y los frenos por dos razones. El manubrio de pista obliga a una posición más aerodinámica, lo cual es bueno para competencias pero no tanto para uso diario en la ciudad.
Los manillares, Modolo Corsa, los cambié por ahora a un modelo genérico porque NO son hechos para montar sobre ellos, lo que hace que la presión que se debe ejercer sea más de la normal, y me gusta montar sobre ellos.

Los rines italianos han demostrado su calidad resistiendo a las inclemencias de las calles y andenes bogotanos. Este tipo de llantas 700 x 26 requieren estar infladas a su máxima presión.

Los detalles del marco me encantan.

El nombre Benotto gravado en las vainas superiores (así se llaman, no es pereza mía decirles vainas).

Los “dropouts” igualmente gravados (de estos no conozco el nombre en español y tampoco lo encontré).

…y el detalle en la parte inferior del eje del pedalier; Puro corazón.
Ida al Salón de Belleza
Lo primero fue cambiarle el manubrio a uno Cinelli clásico de Ruta. Por ahora lo tengo pelado, pero pronto planeo cubrirlo con una cinta marrón marca Brooks para que coordine con el sillín.

En cuanto al sillín, me decidí por el B17 marrón, también de Brooks. Este modelo es el más antiguo del catálogo de esta reconocida marca inglesa fundada en 1866. El color más comprado es miel, más claro que el mío.

La mía. (Foto: Brooks England)

La más vendida. (Foto: Brooks England)
Recién comprado, este sillín es literal y coloquialmente un cuero. ¡Durísimo! Pero la magia del cuero es que cede y se ablanda sin perder su fuerza natural. Hoy en día ya está más flexible y va adquiriendo sus arrugas o “character marks” a medida que se adapta a mi forma de montarla.
Estas bicicletas son de apariencia frágil, pero el cuadro de acero y los buenos componentes demuestran lo contrario. Obvio no están hechas para botarse por montañas, para eso están las Mountain Bike o las Downhill, pero se pueden recorrer las calles más que tranquilamente. Además, la posición al montar y la medida del manubrio la hacen muy ágil para esquivar tráfico y, las llantas lizas son más rápidas que las labradas.
Más adelante planeo seguir llevándola al salón de belleza y de compras. Moldearla a mi gusto y consentirla como a ella le gusta para que haga las cosas que yo quiero que haga. No entro en más detalles porque es como cuando una mujer habla de capas, rayitos o iluminaciones: no sé, ni me importa.
Sea cual sea su preferencia, no pierda el impulso, salgan y encuentren su favorita y móntenla hasta el cansancio.














